Secciones

  • Recomendaciones de Películas
  • Los Ocultos de Perro Gris
  • Mecachendie
  • La Manada
  • Recomendaciones Literarias
  • Loquenodije
  • Frases, Textos y Poesías
  • E-books
  • Diarios de Poesía
  • Del Barrio a la Luna
  • Ladridos Musicales

Archivo del Autor

Tu musa

Desde Guayaquil, las bolerísticas letras de “tu musa”…






Imagino tu rostro iluminando mi mirada.

Imagino tu risa haciendo eco en mis oídos.

Imagino tu cuerpo pegado al mío.

Imagino tus manos tomadas de las mías.

Imagino tus brazos fundidos en mi abrazo.

Imagino tus labios entreabiertos saciando los míos…

Imagino un alegre despertar.

Imagino un suspiro.

Imagino un bello atardecer.

Imagino una felicidad infinita.

Imagino un amor perdurable y verdadero.

Imagino…. Sólo contigo.

Litto Nebbia

¡Felicidades, Master!



“Un compañero de cuando íbamos al colegio en Rosario, a mis trece años, vino a visitarme después de veinte años de no vernos. Me cuenta que en sesiones de análisis, tratando de recuperar su adolescencia, yo aparezco en algunas correrías. Su especialista le aconseja que me busque y charlemos concretamente del pasado. Toda la situación me lleva luego a escribir esta canción, que si bien no fue escrita directamente para este compañero, es una reflexión acerca de esos amigos de la infancia con los cuales uno hace proyectos eternos y luego la vida nos lleva por distintos caminos”.






“Carta a un compañero de colegio” de Litto Nebbia



Te acostumbraste a conocerme de la única manera

Que en un banco de colegio yo te podía ofrecer.

La vida pasa y mientras pasa

Tanta locura que había en mi cabeza

Llena de sueños y planes sin certeza,

No pudieron detenerme, ni siquiera convencerme.

A pesar que perdí mucho en el camino…



Por el camino uno aprende a vivir

Por el camino, se concibe sufrir,

Por el camino vale la pena,

Tanta locura en mi cabeza,

Arriesgando sueños sin certeza,

Por el camino uno aprende a querer,

Por el camino se concibe sufrir,

Por el camino vale la pena

Tanta locura en mi cabeza.

Arriesgando sueños y planes sin certeza.



Cada mañana era distinta, incluyendo la aventura

Que a la hora del recreo se nos podía ocurrir.

Y aquel castigo inmerecido por haber escrito AMOR en la pizarra,

Si era lo único que realmente nos faltaba.

Después nunca más nos vimos, cada quien hizo su vida

Y el que pudo llegó al fondo del camino.



Por el camino uno aprende a vivir

Por el camino, se concibe sufrir,

Por el camino vale la pena,

Tanta locura en mi cabeza,

Arriesgando sueños sin certeza,

Por el camino uno aprende a querer,

Por el camino se concibe sufrir,

Por el camino vale la pena

Tanta locura en mi cabeza.

Arriesgando sueños y planes sin certeza.

Guy de Delos

Asoman letras colombianas…



Fotografía: Cementerio de Montparnasse




I



La culpa es de los que me llaman poeta,

Pues yo nunca osé llamarme así.

Poeta Toth que escribe el día;

Yo sólo escribo letras.



Osé escribirle a la noche; sí,

A los ángeles de mármol sentado sobre la tumba de Flaubert,

Cuando la luna extasiada, me leía y suspiraba, cual flor que calma la sed con el primer rocío.

Mi tinta azul, verde se transformaba,

Y como fantasma trasgo se desvanecía traspasando el papel;

Unos cuantos epitafios manchaba

(Era mi cordura que a pesar de mi congoja se escurría).

Las nubes chocaban entre sí hipnotizadas,

Y Gustave se encorvaba a corregir mi ortografía,

“no termines como Maupassant”,

Me aconsejaba

Y lloraba la demencia de su pupilo, que con demencia hizo de sí mismo una poesía.



No me llamen poeta a mí,

Que de cobardía estoy enfermo

Y por el cementerio nunca más me han visto.

Día del Amigo

“Sólo el que te ama te ayuda a crecer”






Un año antes de la llegada del hombre a la luna, el dr. Enrique Febbraro, Doctor en Odontología, Profesor de Historia y Ética, no quiso dejar de honrar este esfuerzo de la humanidad y formó un equipo que trabajó durante un año sobre la idea de la unión y la amistad: “Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo. Él me enseña, yo le enseño. Ambos aprendemos y juntos vamos recorriendo el camino de la vida, creciendo. Sólo el que te ama te ayuda a crecer”. Fue así que, como corolario de su tarea, instituyó el 20 de Julio de 1969 como el “Día Internacional del Amigo”, en coincidencia con la llegada del hombre a la luna.

Fuente: http://diadelamigo.yaia.com/






“Necesito de un amigo” de Rubén Rada



Hace tiempo que no voy al bar

a pedirle a un amigo

que se apiade y me quiera escuchar

y que llore conmigo.



Hace tiempo que quiero contar

lo más triste de mí

ya no sé si es verdad mi verdad

necesito un testigo

que me ayude a encontrar la razón

y a no ser tu enemigo.



Necesito saber, si se puede querer

a quien fue tu mujer, como amiga

en fracasos de amor mi ignorancia es total

y por eso no cierra mi herida.



No será, que perdí la humildad

de confiarle a un amigo,

amigo mío,

los defectos de mi vanidad

que se fueron contigo.



Necesito saber, si vendrá a mí la paz

esa gran bendición del olvido

y quisiera volver nuevamente al lugar

donde está mi verdad, mis amigos…



Necesito de un amigo

que me sepa comprender,

necesito de un amigo

que me quiera, que me entienda

y que me guíe con mi pena.

Luciano Castillo

¡Bienvenido, Luciano!

“Rutina” de Luciano Castillo






El mismo día a día, la misma rutina diaria del mismo despertar sabiendo de antemano lo que sucederá.

Bostezos compartidos entre la gente acostumbrada a verse las caras y aun así sin conocerse. Todos caminando juntos aunque distantes, acompañando soledades.

La misma rutina diaria, los mismos destinos esperando las mismas caras.

La gente caminando solo por el caminar pesado de sus pies dormidos que conocen por sí mismos el camino.

Maldicen entre dientes las rutinas, las mañanas mal dormidas, cada uno sus problemas, sus deseos inconclusos, abandonados en un rincón del andén esperando a que alguien los recoja.

El sol actuando morisquetas con las nubes para llamar la atención, para que aunque sea una sola mirada se distraiga de la rutina al cielo, alguien que se detenga a mirar.



Fotografía: “Crazy crowd” de NickLonski (usuario de Deviant Art)

Chloe Marlene

Originalmente escrito a sus catorce años, hoy volvemos a compartir el diario de poesía de Chloe Marlene (seudónimo)






Mala decisión, dice el consciente

pero en un beso el alma vuela.

A veces hay que ponerse fuerte

y dejar lo que nos duela.



Si la confusión invade el alma

debemos tener siempre presente:

los rostros pasan como el agua,

sea a veces lentamente.



Sabio es quien nuevos mundos crea

aunque dolor le cueste.

Sabio es porque también sabe

el real vigor está en la mente.



Fotografía: “Reflection” de Mary Jane Kelley (usuaria de Deviant Art)

Enrique Cadícamo




“Tango de lengue” Letra y música de Enrique Cadícamo



Cuando bailás, sensual, un tango guapo,

entre el reaje vuela tu pollera

y al ondear en el aire, en vez de un trapo,

parece que flameara una bandera.



La bandera del “queco” y del sustrato

rantifuso del hampa y de las rejas…

Tango de lengue, obsceno garabato

que dibujan con sus pubis las parejas.



Tango de lengue por vos

se pierde una daga hasta el mango.

Tango de lengue los dos

estamos manchados de fango…

Sigue grave el bandoneón

el canyengue de tus pasos…



Mientras suene en un fueye de chamuyo gangoso

un tango de esos tangos que fueron y serán,

siempre habrá algún convicto en algún calabozo

o en bulines sombríos, shoficas tenebrosos

que al escuchar tus notas aprendan a llorar…

porque esas son las aulas sagradas del gotán…



Tango de lengue… pasión de arrabal

de malevos a prueba de hachazos.






Más inéditos con Litto Nebbia en nuestro canal de You Tube:





Ingmar Bergman

“El séptimo sello” (1957)





Diálogo del caballero con la muerte

— ¿Quién eres tú?

— La muerte.

— ¿Es que vienes por mí?

— Hace ya tiempo que camino a tu lado.

— Ya lo sé.

— ¿Estás preparado?

— El espíritu está pronto… pero la carne es débil.

(La muerte se acerca).

— Espera un momento.

— Es lo que todos dicen. Pero yo no concedo prórrogas.

— ¿Tú juegas al ajedrez, verdad?

— ¿Cómo lo sabés?

— ¡Ah! Lo he visto en pinturas y lo he oído en canciones.

— Pues, sí. Realmente soy un excelente jugador de ajedrez.

— No creo que seas tan bueno como yo.

— ¿Para qué quieres jugar conmigo?

— Es cuenta mía.

— Por supuesto.

— Juguemos con una condición: si me ganas, me llevarás contigo. Si pierdes la partida, me dejarás vivir.